" y sabemos que a los que aman a Dios todas las cosas les ayudan a bien esto es a los que conforme a su propósito son llamados".
Romanos 8:28
J. OSWALD SANDERS
El apóstol apoya su enunciación en términos tan categóricos
que es imposible permanecer neutral a la luz de su increíble
declaración. Si de alguna manera se calificara o expresara en una
forma menos dogmática, sería más fácil de aceptar.
Al enfrentar angustias devastadoras o percances, suena bastante suelto de lengua y divorciado de la triste realidad de la experiencia el hecho de decir
que todas las cosas les ayudan a bien. ¡Pero realmente es así! ¿Debe
verse esta afirmación con un escepticismo secreto, o se la puede abrazar
con realismo gozoso? Interpretada en su contexto, con un valor pleno
otorgado a cada palabra, no hay versículo en todas las Escrituras que
proporcione tal equilibrio y serenidad en medio de la tragedia, las
pruebas o la desilusión.
La clave para la interpretación de la frase central: " ...todas las cosas
les ayudan a bien" es que no debe estar aislada de su contexto ni
divorciada de sus dos cláusulas condicionales: ...a los que aman a
Dios..." y " ... a los que conforme a su propósito son llamados"
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